Pa amb tomàquet i pernil

Pa amb tomaquet Es fácil distinguir a un catalán: los veréis untando el pan con un tomate cuando preparen sus bocadillos. El pa amb tomàquet i pernil es una receta típicamente catalana (y valenciana y balear), muy sencilla de realizar y gustosamente sabrosa.

Es ideal para comer en cualquier momento del día, aunque se disfruta mucho más a la hora de cenar.

INGREDIENTES:

  • Pa de pagès (pan de payés)
  • Ajo
  • Tomate maduro
  • Sal
  • Aceite
  • Jamón del país

ELABORACIÓN:

  1. Tostamos el pan. Si tenemos una tostadora, genial. Si no, podemos tostarlo en sartén. A tener en cuenta: el pan estará caliente (¡esa mano!).
  2. Untamos la yesca con un poco de ajo (un diente de ajo).
  3. Untamos la yesca con el tomate: partimos el tomate por la mitad y a frotarlo sin miedo.
  4. Añadimos un poco de aceite.
  5. Añadimos una pizca de sal.
  6. Le ponemos un trozo de jamón que sobre todo cubra toda la yesca (si no cabe, mejor).
  7. Nos lo comemos.

VARIACIONES:

Podemos saltarnos el punto número 1 y no tostarlo.

En lugar de jamón, podemos añadir cualquier tipo de embutido, quesos, etc.

Importante: Si se unta crema de cacao, no es pa amb tomàquet, es pan con nocilla…

¡Que aproveche!

¿Unas patatas fritas?

El 2008 ha sido declarado como Año Internacional de la Papa por las Naciones Unidas, así que no podría introducir una nueva receta que no fuera ésta. Comida fácil y barata, las patatas -o papas- fritas suponen un manjar exquisito para torpes como nosotros. Pueden combinarse con prácticamente cualquier segundo plato y si añadimos ketchup, mayonesa o salsa brava, dará la impresión que estamos comiendo como los dioses; porque estoy seguro que los dioses comen patatas.

1.- Adquisición de las materias primas:

Todo crece en los supermercados. Las patatas, también. Nos encontraremos dos variedades de patatas: las congeladas y las que están en bolsa. Si compramos las congeladas, veremos que éstas ya estan cortadas, así que nos podemos ahorrar el suplicio que supone quitarla la piel. Por el otro lado, también son más caras que las patatas enteras. Yo aconsejo estas últimas. Nos supondrá menor gasto económico y, como ya sabemos, lo que es más barato siempre está más rico. Cuantos más quilos compremos, más barato saldrá. Así que, si tenéis músculos suficientes, una bolsa de 3 quilos será suficiente (os saldrá por unos 90 céntimos el quilo).

2.- Material mecánico:

Para hacernos nuestras riquísimas papas necesitamos una sartén -cuanto más grande, mejor- y un pelapatatas. También podríamos utilizar un cuchillo para sacarles la piel, pero es un proceso mucho más engorroso y, a estas alturas, no tenemos la capacidad suficiente como tener un buen resultado. Los pelapatatas no son demasiado caros, y también puede servir para pelar otros alimentos. Podremos encontrarlos en las tiendas de los chinos o en las ferreterías (aquí serán más caros). Si somos idiotas con dinero, podemos comprarnos una freidora y olvidarnos de la sartén, pero eso depende de cada bolsillo.

3.- Elaboración:

El primer paso es el de poner la sartén sobre el fuego, con mucho aceite y calentarlo. Hay aceite especial para freir, que sale más barato que el resto de los aceites, pero no está demasiado bueno para las ensaladas. Es una buena opción si acabamos por enamorarnos de nuestras amigas las papas. Mientras se calienta el aceite hay que pelar patatas. Es el trabajo más laborioso, pero un buen resultado merecerá la pena. Seleccionamos las papas adecuadas (un par de grandes y otra más pequeña), nos sentamos en el sofá y acercamos la papelera para que la piel de la papa no acabe en el suelo. La patata en una mano y el pelapatatas en la otra. Empezaremos a desnudarla. Es un proceso como el afeitarse. Poco a poco vamos arrastrando el pelapatatas por toda la piel de nuestra víctima. Apretando un poco, pero sin pasarse, la piel empezará a caer sobre la papelera. Seguimos el proceso hasta desnudarla totalmente. Veréis que, en ocasiones, hay como unos puntos negros no muy agradables de ver. Con el mismo pelapatatas hacéis un pequeño agujero para sacarlos.

Continuaremos el proceso con el resto de patatas. Cuando las tengamos, las pasamos por debajo del agua, para limpiarlas un poco. A partir de aquí, hay que cortarlas, encima de un plato. Dependiendo de la imaginación que tengamos y también en función de la salsa que vayamos a usar para aderezar la comida, las cortaremos de una manera u otra. La versión más fácil es cortarlas en tiras. También podemos cortarlas en forma de dado e, incluso, cortarlas muy finas. Eso depende de cada uno de vosotros -¿y unas papas en forma de conejito?. Eso sí, cuanto más gordas sean, más tiempo tendrán que estar en la sartén.

Seguidamente las introduciremos en la sartén con el aceite bien caliente. No os queméis, pero no tirés las patatas desde 2 metros de distancia. Una buena opción es acercarse con el plato a la sartén y protejerse un poco con él. Como las patatas estarán mojadas por haberlas lavado, el aceite saltará por todas partes. Y no nos gustan las quemaduras. No acabo de entender el porqué de este efecto -maldita física- pero ya lo descubriréis de forma práctica tarde o temprano.

Y a partir de aquí, a esperar. Cada 5 minutos estaría bien darles una vueltecita a las patatas, y observar su color. Tenéis que esperar a que al menos unas pocas patatas tengan un color así como marrón para aseguraros que estén hechas. Y esto también es cuestión de gustos. Hay gente que le gustan unas papas poco hechas, hay otras que un poco más hechas. Cuanto más hechas estén, estarán un poco más duras -crujientes dicen los expertos.

En un cuarto de hora o 20 minutos tendréis vuestras patatas fritas hechas.

4.- Procesos finales y emplatación:

Con un tenedor o con una espumidera (que viene a ser una cuchara grande con agujeros), sacamos las patatas y las colocamos en un plato. Podríamos poner papel de cocina en el plato para que absorbiera el aceite. Depende de vuestro bolsillo. Ponemos sal y ahora viene lo mejor: poner la mayonesa, el ketchup o cualquier cosa que se os ocurra. Probad las patatas y ya no podréis vivir sin ellas.

¡Que aproveche!

¿Cómo hacer un café?

El café es un ingrediente básico de la cocina para idiotas y siempre tiene que estar apuntado en nuestra lista de la compra cuando vayamos al supermercado. Es una infusión básica en la sociedad occidental, un estimulante básico -sobre todo por las mañanas- debido a la cafeína. Además, también es una bebida socializadora. Si viene alguien a tu casa puedes no tener comida, o no tener cama… Pero esa gente no volverá si no tienes café. Tenlo en cuenta.

Aunque esta receta también puede servir para el café descafeinado, no recomiendo el consumo de este último. El café descafeinado es como una droga sin el 99% de droga… Así que pierde la gracia. El objetivo de esta receta es conseguir abrir los ojos por las mañanas o evitar el sueño después de comer, así que nos centraremos en el café normal y hecho en cafetera. Hay otras maneras de hacer café, pero en este post nos interesa el café de cafetera.
Leer el resto de esta entrada »

Declaración de intenciones

No me gusta cocinar y nunca se me ha dado demasiado bien. Es una pérdida de tiempo estar tantas horas delante de los fogones si luego sólo va a comer una persona y va a engullírselo todo en menos de cinco minutos.

La cocina tiene demasiados frikis e iluminados que intentan ganarse la vida intentándonos convencer de que la cocina es un arte. Pero yo no acostumbro a comer por cuestiones de arte, sino por cuestiones de hambre. Si la comida fuera una obra maestra sólo la observaríamos… y no nos atreveríamos a hincarle un diente.

La idea de hacer una página como ésta me la dio mi hermano cuando, en su casa, se decidió a hacerme un té. No tardó ni 30 segundos en asomar su cabeza desde la cocina y, mostrándome la bolsita de té que llevaba en su mano, me preguntó: “¿Cómo se hace un té?“.

Me di cuenta de que hay gente peor que yo en la cocina, mi hermano incluido. cocinaparaidiotas.com es fundamentalmente para este tipo de personas que, como yo, intentamos sobrevivir día a día al enorme engorro que supone cocinar.

Las recetas que colgaré en estas páginas pretenden ser simplemente eso: comida. Nada de emplatamientos ni demás tonterías. Esto es sólo una guía de supervivencia, especialmente recomendado para solter@s, separad@s, torpes e idiotas, para gente que vive sola y gañanes en esto de cocinar -como el que escribe.

¡Qué aproveche!

Búsqueda personalizada